¿Cuánto tiempo tocás una pantalla y cuánto tiempo tocás a tus vínculos?

Escrito por Doc. Barbara. Garcia el 6 de enero de 2026

En la consulta hay una pregunta nueva que empecé a sumar a la historia clínica.\ No aparece en los libros clásicos de ginecología, pero aparece **todos los días en la vida real**.

¿Cuánto tiempo tocás una pantalla y cuánto tiempo tocás a tus vínculos?

👉 ¿Cuánto tiempo tocás una pantalla?
👉 ¿Cuánto tiempo compartís con tus vínculos?
👉 ¿Cuánto tiempo mirás a alguien a los ojos con atención real?
👉 ¿Cuánto tiempo dedicás al contacto, al cuerpo, al encuentro?

Porque la baja del deseo sexual no aparece de la nada.
Y sí, tiene múltiples causas —hormonales, vinculares, emocionales—
pero en parte también se traduce en tiempo.


Pantallas, sobreestimulación y deseo sexual

Vivimos en un contexto de hiperestimulación constante.
Scroll infinito, notificaciones, mensajes, reels, noticias, exigencias.

📊 Algunos datos que vemos en estudios poblacionales:

  • El tiempo promedio de uso de pantallas en personas adultas supera las 3 a 4 horas diarias, y en muchos casos llega a duplicarse los fines de semana.
  • Más del 60 % de las personas reconoce usar el celular como primera y última actividad del día.
  • El uso prolongado de redes sociales se asocia a:

    • mayor ansiedad
    • peor calidad de sueño
    • menor disponibilidad corporal y emocional

📌 El deseo necesita presencia, no multitarea.


¿Lo que consumís te erotiza o te apaga?

Otra pregunta que hago en consulta y que incomoda (porque es honesta):

👉 ¿Lo que estás viendo en redes te erotiza?
👉 ¿Te conecta con tu cuerpo o te desconecta?
👉 ¿Te deja de buen humor o más irritable?

Porque no todo estímulo es erótico.
Mucho contenido sobrecarga, compara, exige y fragmenta la atención.

Y el cuerpo, cuando está cansado o saturado, no desea.


Deseo sexual y atención: una relación directa

El deseo no solo depende de hormonas o de pareja.
Depende de algo más básico:

🧠 atención
🫀 registro corporal
🤍 disponibilidad emocional

Si todo el tiempo libre se va en pantallas,
¿cuándo aparece el espacio para sentir?


Esta pregunta también me la hice yo

Trabajo con redes. Comunico en redes. Acompaño desde redes.
Y aun así, me di cuenta de que necesitaba límites.

Empecé a dosificar:

  • menos tiempo de pantalla
  • más tiempo al aire libre
  • más cuerpo
  • más contacto real

Y algo cambió.

No porque las redes sean “malas”,
sino porque el cuerpo necesita ritmo, pausas y presencia.


Dosificar no es prohibir: es elegir

No se trata de eliminar pantallas, sino de recuperar decisiones.

👉 ¿Vos te dosificás?
👉 ¿Qué hacés con el tiempo que te sobra cuando bajás pantallas?
👉 ¿Entrenás?
👉 ¿Te vinculás para ser feliz o solo para cumplir?

En consulta veo algo claro:
cuando una persona recupera tiempo para sí y para sus vínculos,
el deseo muchas veces no se fuerza: aparece.


Salud sexual también es cómo usamos el tiempo

La salud sexual no vive solo en los genitales.
Vive en:

  • cómo dormimos
  • cómo miramos
  • cómo tocamos
  • cómo habitamos el tiempo

Por eso esta pregunta llegó para quedarse en mi historia clínica.

📍 Porque el deseo no está roto.
📍 Porque el cuerpo habla.
📍 Y porque todavía estamos a tiempo de escucharlo.


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